El objetivo principal que sostenemos para luego poder continuar,
es aquel en que los niños, las niñas y sus familias puedan contar con un espacio de contención, atención, sostén y de referencia particular y familiar.

Un espacio que garantice la atención básica, el cuidado cotidiano, la mirada puesta en el desarrollo de los niños y niñas, que le permita a sus madres y padres asistir a la escuela con la tranquilidad de saber que sus hijos están cuidados y resguardados de los peligros a que están acostumbrados, que hay alguien que les brinda afecto, que le enseña y tiene en cuenta sus aprendizajes, sus logros.

Alguien que comparta junto a ellos y ellas un espacio que poco a poco se convertirá en confiable, sosteniendo al niño y niña y a sus madres , a veces, casi niñas también.

Entonces, si la educación es un derecho, el jardín permite aprender a construir y a pensar con los otros, incorporando la realidad concreta, los intereses y necesidades del grupo, facilitando el desarrollo de un trabajo cooperativo y solidario, que permite el reconocimiento mutuo, posibilita el protagonismo en la construcción de saberes, la socialización del conocimiento y la información.